viernes, 29 de octubre de 2010

LA GORDA DE PORCELANA.

Era un hombre llamado Don Cornelio que vio la primera vez que ocupo un lugar en su corazón. Este señor era dulce y amable, vivía en una pensión del barrio Nosotros, Don Cornelio trabajaba en un lugar tenebroso, una sala polvorienta, con una sola ventana que no se había abierto en muchos años.Era una mediodía que termino en su escritorio y se fue a la plaza a tomar su merienda con pan y queso. Un día Don Cornelio encontró la Gorda de Porcelana, y salio disparado, enredándose en las puntas de su bufanda, y alcanzó a trepar al bus en el último instante. Y se tiro mucho rato mirándola con la boca abierta. Un día pregunto Don Cornelio arropándola a la figura con la bandera. Mi nombre es Baltasar replico el vendedor con una inclinación.FIN.

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