sábado, 18 de diciembre de 2010

LAS HISTORIAS DE MARTA.



Hola, me llamo Marta y soy de Barcelona. Les voy a contar mi historia, como conocí a mi actual pareja y estoy segura que es el amor de mi vida, por que solo el me ha demostrado que me quiere de verdad.

Yo después de un par de relaciones de pareja que no salieron bien, estaba muy desilusionada con el amor. Ya no tenía ganas de conocer a ningún chico, ni de volverme a enamorar. Ya no creía que podría encontrar a alguien que valiese la pena, así que se puede decir que tire la toalla.

Y fue justo entonces cuando le conocí a el. Es como eso que dicen que el amor aparece cuando menos te lo esperas. Cuando ya has dejado de buscarlo, el viene a tu encuentro.

Yo por el entonces, como no tenía ordenador en mi casa, pues iba a un Cyber a conectarme a Internet y hablar por el chat y conocer gente. Sé que me diréis que por Internet hay mucho sinvergüenza y no os digo que no, pero también hay buena gente que solo busca hablar un rato con alguien. Y allí fue donde empezó todo. El me saludo y yo le contesté y al final quedamos en agregarnos a nuestros MSN. A partir de entonces paso una semana que hablábamos casi cada día y me dijo de quedar aquel fin de semana para conocernos en persona. A mi me pareció bien. El me dijo que vestía con pantalones anchos, para que lo reconociera en la estación de tren donde habíamos quedado. Y allí lo fui a esperar. Como el había llegado antes, pues decidió ir a esperarme al metro, y entonces yo pase por delante suyo, pero no me fije y me fui para donde habíamos quedado y me quedé allí esperándole. Y al momento llega y me pregunta si me llamo Marta.
Me giro y en ese momento me enamoré de él. Fue todo un flechazo. Tuve la sensación de que el tiempo se había parado y que todo lo que había a nuestro alrededor había desaparecido, solo estábamos el y yo. Aquellos ojos verdes que me robaron el corazón.

Aquella tarde fuimos a pasear por Barcelona, por las Ramblas de Catalunya, fuimos hasta Colón y llegamos al puerto. Allí tomamos algo. La verdad es que estábamos algo cortados. Y así fue pasando la tarde y cuando se hizo de noche nos fuimos a una discoteca de Terrasa. Allí ponían mucho reaggeton y a nosotros nos encanta esta música. Sonó una canción preciosa y nos fuimos a la pista a bailar. El me dijo que no sabía como se bailaba aquello. Me cogió de la cintura, pero yo le dije que ahí no, que me tenía que sujetar por las caderas, por detrás mientras yo bailaba. Y lo hizo. Yo empecé a bailar y hubo un momento en que sentí un escalofrío. Me acababa de dar un beso en el cuello que me había dejado sin respiración. Según me explico, el estaba pensando que habían dos opciones, que me molestara o que le siguiera el juego.

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